Entrevista a Pablo Painemilla, funcionario reintegrado tras causa judicial: “Hay que rescatar la fuerza y el respaldo que logra la unidad de los trabajadores”

 

El manejo de recursos económicos al interior de los organismos públicos es un tema de gran relevancia en la actualidad, sobre todo considerando los casos de corrupción que han sacudido a la clase política y que han conmocionado a la opinión publica en el último tiempo.

Por esta razón, la ciudadanía exige cada vez mayor transparencia y el rol de los funcionarios públicos está siendo constantemente evaluado por la población.

Sobre este tema, conversamos con Pablo Painemilla, profesor básico, originario de la Isla Huapi (Puerto Saavedra), y actualmente encargado nacional de patrimonio de CONADI que en el año 2015 fue procesado por los delitos de cohecho y fraude al fisco, acusado de recibir dinero a cambio de adjudicar una licitación de 25 millones de pesos a una empresa privada para la organización de una serie de encuentros de palín, realizados en las regiones de la Araucanía y Los Lagos.

Su caso tuvo notoriedad nacional y culminó con su absolución, tras no comprobarse los delitos que se le imputaban.

Luego de varios meses del cierre del proceso judicial, conversamos con Pablo Painemilla, para conocer su visión de los hechos y conocer cómo vive esta nueva etapa, donde gracias al apoyo de la Asociación Nacional de Funcionarios de CONADI (ANFUCO) fue reincorporado en la institución para encargarse del área de patrimonio.

¿Cómo recuerda el periodo vivido?

Fue un periodo difícil ya que tuve que defenderme mucho e invertir recursos que no tenía para demostrar mi inocencia y lo honesto que soy como profesional mapuche.

Estuve 9 días en la cárcel con reos comunes y durante un año con arresto domiciliario, no tenía ningún ingreso económico, porque fui desvinculado de mi trabajo y tenía que asistir a las audiencias, solicitar que se me cambien medidas cautelares y fue terrible, porque no había hecho nada y estaba sufriendo un perjuicio económico, familiar y psicológico.

De CONADI me sacaron en julio del 2015, cerrándose todo en octubre de 2016 cuando me absolvieron, durante todo ese tiempo no pude trabajar, ni generar ningún ingreso porque todo iba a destinado a cubrir mi defensa.

A mí me hubiese gustado que lo mismo que salió en la prensa en su minuto, donde se hicieron acusaciones sumamente graves, también se hubiese contado que fui absuelto, porque fui acusado injustamente y expuesto al escrutinio público por un delito que no cometí.

 

¿Qué fue lo que pasó realmente?

En el 2013, estando yo a cargo de la unidad de cultura de CONADI, fui parte de un proyecto exitoso que se desarrolló en aquel año.

Se trató de un evento cultural masivo que organizamos con dirigentes y más de 20 municipios, el cual consistió en una serie de encuentros de palín en las regiones de la Araucanía y Los Lagos.

Por lo demás fue una instancia que quisimos hacer lo más apegada a la cultura mapuche, y con un profundo compromiso hacia las comunidades.

El problema se produjo porque se tenía que hacer una licitación pública, puesto que no podíamos entregar directamente el dinero de CONADI a las comunidades que participaron, entonces se abrió un proceso de licitación, para que las empresas interesadas ofrezcan sus servicios de alimentación, postulando solamente una empresa que fue Ruka Kimun de don Juan Painecura.

El principal error fue realizar gestiones que no debimos hacer, como por ejemplo facilitar mi cuenta para que las personas que estaban apoyando esta iniciativa, (en este caso la empresa Ruka Kimun), transfirieran dinero a mi cuenta, para acelerar la organización de los encuentros de palín mientras CONADI liberaba los dineros, que por cierto demoraban una enormidad en salir. Pero no hubo sobornos, si buenas gestiones para salir del paso.

¿A qué se refiere con lo del apego cultural?

Para que haya un mayor apego cultural, la empresa mencionada “no entregó el servicio de alimentación”, sino que entregó los recursos a las distintas delegaciones para que ellos puedan desarrollar estos encuentros, considerando a la cantidad de personas que ellos convocarían.

Por otro lado, el tema cultural mapuche no es compatible con los temas administrativos del estado, si bien es cierto que CONADI tiene líneas de financiamientos para desarrollar este tipo de eventos, con el dinero que puso a disposición la CONADI no alcanzaba y tampoco calzaba la forma, ya que, por uso y costumbre, en un palín nadie te entrega un servicio de alimentación, sino que esto corre por parte de las mismas comunidades.

Entonces, si usted era inocente ¿cómo se llegó a establecer estas acusaciones?

Por desconocimiento y malas intenciones de personas al interior de CONADI que en su oportunidad hicieron correr el rumor de que lo que estábamos organizando se trataba de un campeonato y que yo me estaba quedando con dinero a mi cuenta, y que además yo me había puesto de acuerdo con varias consultoras para hacer todo esto.

Hay situaciones en que los funcionarios nos vemos desprotegidos, con respecto a eso, pues a veces tenemos que llevar a cabo acciones que por la lentitud administrativa de CONADI no se pueden ejecutar, pero igual hay que sacarlas adelante, porque hay compromiso con las comunidades y la misma institución te exige avances. Yo me la jugué para sacar este proyecto adelante y lo pagué caro.

¿Usted visualiza algún móvil político que pudiera estar presente en el proceso?

Es probable que también hubo intenciones de ese tipo, ya que yo tenía aspiraciones en mi comuna (Puerto Saavedra), donde había logrado confianza de mucha gente y por ahí, me quisieron sacar de circulación.

¿Quiénes lo apoyaron durante el tiempo que fue desvinculado de CONADI y tuvo que enfrentar el proceso judicial?

Importante es recalcar que, si bien pasé muchas dificultades, tuve un gran apoyo de mi familia, y quienes siempre estuvieron pendientes de lo que me pasaba y me creyeron, fue ANFUCO, que me defendieron y acompañaron porque tenían la convicción de que yo no había hecho nada.

¿Alguien le pidió disculpas por el error cometido y los malos ratos que tuvo que pasar?

No, solamente me ofrecieron juicios abreviados, salidas alternativas donde se me aplicaban penas más pequeñas si yo reconocía “ciertas culpas”, cuestión que no acepté y por eso me fui a un juicio donde hasta los testigos de la fiscalía (funcionarios municipales) hablaron a favor mío, confirmando que habíamos cumplido de acuerdo a lo planificado e hicimos un trabajo notable en las comunas que laburamos sin ocasionar ningún perjuicio a los municipios.

Después que me absolvieron los tribunales, la fiscalía apeló para que la Corte de Apelaciones anule el juicio, pero ya el fallo era irrevocable y pude librar de todo esto.

Después de mucho tiempo usted fue reincorporado para retomar funciones en la CONADI

La ANFUCO me acompaño en el juicio y pidió mi reincorporación a la Dirección Nacional de CONADI, en base a que yo era inocente y tenía buenos antecedentes laborales, así que la dirección afortunadamente accedió y volví como encargado de patrimonio.

Y cuál sería entonces la moraleja de todo esto…

Hay que rescatar la unión y el respaldo que logra la unidad de los trabajadores, sobre todo aquellas asociaciones que nos defienden, en este caso la ANFUCO. Esto sirve mucho sobre todo cuando se cometen injusticias.

 

 

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