Claudio Marquez, Abogado de Trabajadores Honorarios Conadi Valdivia: «En el juicio pudimos acreditar los vacíos cometidos por la institución»

El pasado 04 de julio de 2018 en el Juzgado de Letras del Trabajo de Valdivia, se inició una causa en la cual los trabajadores a honorarios Osvaldo Aguas Deucaman, Cristian Reyes Haase, Maribel Veloz Sandoval y Tito Valdivia Caro, demandaron a su ex – empleador, la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI).

En conversación con nuestro portal www.anfuco.cl el abogado laboral Claudio Márquez, quien patrocinó la querella que presentaron cuatro trabajadores a honorarios despedidos del programa Chile Indígena, se refirió al dictamen del Juzgado del Trabajo de Valdivia, donde se falló a favor de los 4 trabajadores, acreditándose el despido injustificado por parte de la Conadi.

¿En qué consistió la demanda interpuesta por estos cuatro trabajadores contra la Conadi en Valdivia?

CM: Los trabajadores/as, habían desempeñado labores profesionales y técnicas, por un periodo de al menos dos años bajo la modalidad de honorarios, siendo despedidos en diciembre de 2017, como fue el caso de don Osvaldo Aguas y los otros tres funcionarios en marzo de este año, antes de que terminara su contrato, frente a lo cual llevaron a cabo una acción judicial, exigiendo la nulidad de los despidos

Conadi argumentaba que no se trataba de un despido injustificado, puesto que se les había contratado bajo la modalidad de honorarios para realizar labores de manera temporal, razón por la cual, la institución podría poner fin al contrato si estimaba que los servicios prestados ya no eran necesarios, sin embargo los funcionarios, cumplían horarios, respondían a una jerarquía, no se les cancelaban las imposiciones, no había pago de feriado, entre otras falencias que son muy frecuentes en los contratos que se realizan bajo esta modalidad.

¿Cuál es la tendencia o señal que están dando los tribunales para estos casos?

CM: Es un caso habitual lo que sucede en la relación entre trabajadores contratados a honorarios y el Estado, los tribunales han establecido que existen ciertos parámetros que acreditan que este tipo de contrato sean considerados contratos de trabajo, y como consecuencia de eso se obliga al empleador a pagar indemnización por años de servicio, indemnización por aviso previo, pago de cotizaciones, cuando esto no se ha cumplido.

Esta tendencia de los tribunales tiene su origen debido a que el Estado en vez de hacer un contrato con las otras modalidades que establecen para las instituciones públicas, vale decir planta, contrata, utilizan la modalidad de honorarios, pues en teoría sería un contrato más flexible.

¿De qué manera Conadi justificó el despido de estos trabajadores/as?

CM: Según el criterio de la Conadi, los despidos no fueron arbitrarios ni injustificados, puesto que se trataba de un contrato a honorarios que podía ser terminado cuando la institución estimaba conveniente, y eso se podía entender, en la eventualidad de que Chile Indígena, fuera un programa que iba a ser desechado por la institución, sin embargo, este no era el caso.

El trabajo que hacían estos trabajadores, en realidad tenía todas las características de un contrato como trabajadores formales, es decir cumplían un horario igual que los funcionarios de planta y contrata, respondían a una jerarquía, recibían todos los meses su pago mensual, correspondiente a sus servicios, etc.

¿De qué manera ha ido el Estado subsanando estos vacíos y no terminar en procesos de judicialización?

Lo que viene haciendo el Estado es ir mejorando los contratos de honorarios, agregando derechos propios de los trabajadores como licencias médicas, vacaciones, entre otros. Bajo esos términos, en los hechos, esta situación jurídica corresponde a contrato de trabajo y eso es lo que vienen reconociendo los tribunales a nivel nacional, es decir, se viene sentando una jurisprudencia importante en esta materia, donde en todos los casos la argumentación es la misma. Las instituciones públicas plantean que estos contratos son para atender situaciones temporales, pero los honorarios trabajan cumpliendo tareas y funciones similares a los funcionarios de planta y contrata. Además, pasa que los funcionarios que fueron despedidos tenían más de un año trabajando en Conadi, por lo tanto, no se trataba de un empleo transitorio, cuestión que los tribunales ha reconocido como argumento a favor de los honorarios.

En este caso, la temporalidad que tenía la Conadi como uno de sus argumentos se cayó por su propio peso, pues en el caso de los funcionarios fueron despedidos cuando el programa no había terminado y todo indica que se iba a prolongar en el tiempo.

¿Cuál fue el resultado del juicio?

Conadi tuvo que pagar con costas lo demandado, existe una sanción que se conoce como ley bustos que consiste en que, si no se pagan las imposiciones, el empleador debe seguir pagando las remuneraciones como si estuviera trabajando el trabajador, es decir mientras el empleador no paga las imposiciones, el despido es nulo y debe seguir pagando remuneraciones. Una vez que eso se cancela, se hace oficial el despido, cuestión que igual fue considerada al igual que todos los vacíos que pudimos acreditar a lo largo del caso.

Ciertamente es una situación que las instituciones podrían evitar, toda vez que estos juicios, significan una pérdida económica importante para los servicios públicos.

 

 

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